Se reaviva la tensión entre Trump y la Justicia a raíz de una nueva revelación

El enfrentamiento de Donald Trump con el Departamento de Justicia y, sobre todo, el FBI, ha empeorado luego de que el The New York Times y el The Washington Post publicaran el pasado viernes 21 que el subsecretario de Justicia, Rod Rosenstein, en manos de quien se encuentra la investigación del Rusiagate, sugirió grabar secretamente al mandatario para demostrar su incompetencia y el caos en la Casa Blanca y desplazarlo de la presidencia.

Rosenstein, que ha negado la historia, desde hace tiempo se encuentra en la mira del presidente, al igual que su jefe, el fiscal general, Jeff Sessions, a quien Trump nunca le perdonó el haberse recusado de la investigación por la trama rusa. Esa decisión de Sessions dejó todo en manos de Rosenstein, que a su vez nombró a Robert Mueller, aborrecido por Trump.

En una reciente entrevista con The Hill el presidente dijo “no tengo fiscal general”. Washington especula desde hace meses con el despido de ambos funcionarios del gobierno de Trump, un giro que se compara con la llamada “Masacre de sábado a la noche”, cuando el entonces presidente Richard Nixon quiso echar al fiscal especial a cargo de Watergate, Archibald Cox, orden que provocó la renuncia de la cúpula del Departamento de Justicia.

La obsesión de Trump con Sessions y Rosenstein es, en realidad, producto de su obsesión con la investigación que lleva adelante Mueller, a la que en reiteradas oportunidades el mandatario ha llamado una “caza de brujas”, y a la que ve como una persecución política funcional a los demócratas y un ataque a la legitimidad de su presidencia.

Según Mueller el Kremlin intentó interferir en la última campaña presidencial a favor de Trump, y acusó a espías, civiles y entidades rusas vinculadas al gobierno de Vladimir Putin, además de varios hombres del círculo del presidente. No obstante, Mueller hasta el momento, no ha presentado evidencias de colusión entre la campaña de Trump y el Kremlin.

Rosenstein sugirió en la primavera de 2017 en Estados Unidos grabar a Trump, según publicó el The New York Times. El fiscal general adjunto negó todo. “La historia es inexacta y objetivamente incorrecta”, señaló en un comunicado al diario.

De acuerdo con The Washington Post Andrew McCabe, exdirector adjunto del FBI, a quien Trump despidió, dio cuenta de esta idea de Rosenstein en unos memos que escribió en la época en la cual Trump echó a su entonces jefe, James Comey.

Varios partidarios del presidente utilizaron la información -basada en fuentes anónimas- para pedirle que despidiera a Trump. Una de ellas fue la columnista de la cadena Fox Laura Ingraham, abierta partidaria de Trump.

“Rod Rosenstein debe ser despedido hoy”, escribió Ingraham en Twitter.

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