Los robots se vuelven “racistas y sexistas” por sí mismos

Los robots pueden desarrollar prejuicios como el “racismo y el sexismo” por sí solos, según un nuevo y sorprendente estudio.

Los expertos en inteligencia artificial realizaron miles de simulaciones en cerebros de robots, revelando cómo se dividieron en grupos y trataron a los “extraños” de manera diferente.

Los científicos informáticos y los psicólogos de la Universidad de Cardiff y del MIT de EE. UU. Se unieron para probar cómo los robots se identifican entre sí.

También probaron cómo copian y aprenden comportamientos entre ellos.

El estudio, publicado en Scientific Reports, mostró que los robots virtuales simulados evitarían a otros, formando sus propios grupos.

El experimento involucró un sistema de “dar y recibir”, donde los robots podían elegir a cuál de sus pares donarían.

A medida que el juego virtual se desdobla, los individuos aprenderían nuevas estrategias de donación copiando otros robots para beneficiarse a sí mismos.

Descubrió que los robots se donarían entre sí en pequeños grupos, negando a los de fuera para mejorar sus propias tomas

El profesor explicó que el estudio incluso mostró cómo los “grupos perjudiciales” accidentalmente llevaron a extraños a formar sus propios grupos rivales, “lo que resultó en una población fracturada”.

Agregó: “Tal prejuicio generalizado es difícil de revertir”.

El estudio explicó cómo aprender estos comportamientos perjudiciales no requería mucho poder mental.

En cambio, se trataba simplemente de copiar a otros en función de su éxito en el juego “dar y recibir”, lo que inevitablemente conducía al prejuicio.

De acuerdo con los científicos detrás del proyecto, es posible que una vez que los robots estén diseminados, puedan recoger prejuicios humanos comunes.

La Universidad de Cardiff notó que los robots se arriesgaban a exhibir prejuicios como “racismo y sexismo”.

El profesor Whitaker dijo: “Es factible que las máquinas autónomas con la capacidad de identificarse con la discriminación y copiar otras puedan ser en el futuro susceptibles a los fenómenos perjudiciales que vemos en la población humana.

“Muchos de los desarrollos de inteligencia artificial que estamos viendo implican autonomía y autocontrol, lo que significa que el comportamiento de los dispositivos también está influenciado por otros a su alrededor”.

Esta no es la primera advertencia que hemos visto sobre los robots que se vuelven delincuentes.

En febrero, el destacado futurólogo Dr. Ian Pearson le dijo que los robots eventualmente nos tratarían como “conejillos de Indias”.

Y en abril, el Dr. Pearson advirtió que la población de robots de la Tierra crecerá a 9,4 mil millones en los próximos 30 años, superando a la humanidad para 2048.

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