EN HONDURAS FUERON TRASLADADOS ÚLTIMOS PRESOS DE UNA SEGUNDA CÁRCEL QUE SERÁ CERRADA

Las autoridades hondureñas trasladaron este 22 de noviembre a otras cárceles a los últimos 199 presos que permanecían en la cárcel de Santa Bárbara, al occidente del país, la que en los próximos días será cerrada.

De esta forma lo informó el Instituto Nacional Penitenciario de Honduras a través de un comunicado, en el que además manifestó que el traslado de los reos comenzó esa madrugada y esperaban que finalizara al final del día.

Los presos, entre ellos una veintena de mujeres, fueron trasladados en camiones del Ejército a un centro penal en el departamento occidental de Lempira y a otros dos cercanos a Tegucigalpa, agregó.

Este traslado obedece a instrucciones del presidente del país, Juan Orlando Hernández, quien ordenó el cierre de las instalaciones de ese centro penal, que se localiza en una zona céntrica de Santa Bárbara, indicó el Instituto Penitenciario.

El traslado de los presos busca “mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en los alrededores de la cárcel”, resaltó la institución.

Agentes de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina) y de la Policía Militar del Orden Público participaron en este operativo de traslado.

El Gobierno de Honduras trabaja en aras de una transformación del obsoleto sistema penitenciario del país, constituido por una treintena de cárceles en las que en su mayoría los reos viven en hacinamiento.

En cuanto a la cárcel de Santa Bárbara, que llegó a albergar a 3.200 presos, cuando su capacidad era de 800, será la segunda prisión del país en cerrar sus puertas después de más de 80 años de historia.

El 14 de octubre las instalaciones del centro penal de San Pedro Sula, norte hondureño, fueron cerradas, luego de más de 60 años de funcionar y una semana después comenzaron a ser demolidas.

En el lugar donde funcionaba ese centro penal, que tenía una capacidad para 800 presos, pero su población era de más de 3.000, se construirá un parque, según las autoridades.

Asimismo, indicaron las autoridades del país que el 80% de los ataques y masacres perpetradas en Honduras son dirigidas por pandilleros que operan desde las cárceles.

De acuerdo con cifras oficiales el sistema penitenciario de Honduras alberga a 17.712 presos, cuando su capacidad máxima es de 8.000, y menos de la mitad de los reclusos han sido sentenciados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *